¿Conoceremos China como conocemos Estados Unidos?

( 2 Valoraciones ) Alfonso Castellanos

De la hegemonía económica a la colonización cultural: las costumbles chinas empiezan a dejar de ser desconocidas

-Estudia chino, hijo, que es el futuro.

Ahora, los padres y las madres instan al estudio de esta lengua oriental conscientes ya de que ha sustituido al "estudia inglés" de su generación.

Las potencias marcan los dos pilares de la evolución humana: el comercio y la cultura. Hace poco veíamos cómo Zapatero recibía a los empresarios chinos y les enseñaba las virtudes de la banca y la economía españolas; venían supuestamente a comprar deuda, una expresión tan facilona hoy en día.

Aprendemos sus modales, aprenderemos su cultura, su lengua, sus costumbres, su ideología, su capitalidad ante el esfuerzo. Visitaremos Pekín como quien ha visitado Nueva York

Pero las potencias son mucho más. Roma llevó con ellos el teatro y el latín. España, el español y la iglesia católica. Inglaterra, el té y la barbarie y las buenas costumbres victorianas a partes iguales. Estados Unidos los rascacielos, el lejano oeste, y la hamburguesa.

¿Y China? ¿Cuánto tardaremos en conocer algunas provincias chinas como recitamos Wyoming, Washington, Utah, California…?

En 2008 abrazaron al mundo entero al albergar los Juegos Olímpicos en Beijing (no hace mucho era Pekín), y ya todo parece normal allí a los ojos del mundo Occidental. Aquí, ya de tiempo atrás, en cada esquina hay un bazar –que tan buen servicio hace en tiempos apretados-, cada vez más tascas han sustituido el San Pancracio por el gato dorado de la suerte.

Hace poco se ha estrenado Confucio, que explica a un público masivo lo que ha sido el germen da la filosofía china de los últimos milenios. ¿Alguien se imagina estrenando la película 'Aristóteles' en China?

Es una película que bebe del ritmo del cine oriental, al igual que la popular 'Tigre y Dragón', con actores popularizados a la luz de Hollywood, pero realizada con una paciencia narrativa metodológica con sus dosis de violencia programada y filosofía vital: esfuerzo, sabiduría, paciencia, meditación, sacrificio…

Hace pocos lustros, ir a un restaurante chino era algo que se miraba con fascinación. Ahora, mucha gente puede recitar un menú chino con la misma facilidad que los de un Mc Donalds.

No sólo están llegando cada vez más, sino que ya están aquí. Aprendemos sus modales, aprenderemos su cultura, su lengua, sus costumbres, su ideología, su capitalidad ante el esfuerzo. Visitaremos Pekín como quien ha visitado Nueva York.

Quizás, incluso, aprendamos su forma de desarrollar el trabajo; y acabemos todos, crisis mediante, trabajando como chinos para subsistir: volviendo a la concepción medieval del trabajo.


Subtítulo y destacado

Author of this article: Alfonso Castellanos

Escribir un comentario

Por favor:

-Escribe sobre el tema que trata la noticia
-No hagas SPAM
-Evita los insultos y el lenguaje soez

Tu E-MAIL no aparecerá publicado en ningún caso, ni se usará para nada que no sea gestionar los comentarios.


Código de seguridad
Refescar

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.
Based on a work at bottup.com

.