Escrito por Germán Gorraiz Lopez Miércoles, 18 de Febrero de 2009 01:00

El desabastecimiento de los mercados y el incremento de los precios podría producir una crisis alimentaria

Para llegar a dicha crisis (que terminará de dibujarse con toda su crudeza al final de la próxima década) han contribuido los siguientes elementos:
- Desarrollo económico suicida de los países del Tercer Mundo con crecimientos desmesurados de grandes urbes y complejos turísticos, con la consiguiente reducción de superficie dedicada al cultivo agrícola.
- Los patrones de consumo han cambiado debido al aumento espectacular del poder adquisitivo de las clases medias. A esto se suma la debilidad del dólar y el hundimiento de los precios del crudo, hecho que propicia el desvío de inversiones especulativas a mercados de materias primas.
Los países del primer mundo creadores de tecnología (sobre todo biocombustibles), no dudarán en fagocitar ingentes cantidades de maíz destinadas en un principio a la alimentación para la producción de biodiesel. Todo esto aunado con inusuales sequías e inundaciones en los principales graneros mundiales.
Por otra parte, el hundimiento del precio del crudo durante el quinquenio 2008-2013 imposibilitará a los países productores conseguir precios competitivos (rondará los 70 dólares). Las razones de esta reducción de los precios se debe a la severa contracción de la demanda mundial y a la huida de los brokers especualitavos.
La consecución de unos precios competitivos permitirían la necesaria inversión en infraestructuras energéticas y la búsqueda de nuevas explotaciones. Así que no sería descartable un posible estrangulamiento de la producción mundial del crudo en el horizonte del 2020.
Esto originará presumiblemente una psicosis de desabastecimiento. Y por consigiuiente, el incremento espectacular del precio del crudo tendrá su reflejo en el encarecimiento salvaje de los fletes de transporte y de los fertilizantes agrícolas.
De esta manera los principales productores mundiales restringirán la exportación de crudo para asegurar su abastecimiento. Esta cuestión terminará por producir el desabastecimiento de los mercados mundiales y el posterior incremento de los precios. Y como consecuencia del desabastecimiento y el incremento de los precios se producirá una crisis alimentaria mundial.
La hambruna afectaría especialmente a las Antillas, México, América Central, Colombia, Venezuela, Egipto, India, China, Bangladesh y Sudeste Asiático. Pero el área donde se ensañárá con especial virulencia será África Subsahariana. La inanición aumentará en esta área de los 1.000 millones de personas actuales a los 2.000 millones estimados por los analistas.

| < Anterior | Siguiente > |
|---|
Login
Publicidad non-profit
Las 10 más leídas
- Recetas mileuristas para jóvenes realistas
- El primer paso, de abajo hacia arriba
- ¿Puede Internet acabar con la supuesta opacidad de El Corte Inglés?
- ¿Crisis económica? Lo peor, a la vuelta de la esquina
- Secuestran la revista El Jueves por una viñeta sobre los príncipes
- Recetas Mileuristas: fusión autonómica de cocinas
- Anna Hernández Bonancia: críticas y desmentidos de sus cargos
- Los Héroes hicieron un silencio con malas notas
- Rosa Díez copia a Ciudadanos y miente
- Rosa Díez: "No hay ninguna guerra con Ciudadanos"




