Productividad 2.0 en la empresa

( 6 Valoraciones ) Pau Llop Franch

De poco sirve gastarse miles de euros en tecnología si luego no se permite que los empleados la usen socialmente

Opinión

Image
Las TIC no producen por sí mismas, sino por su uso
Durante años se ha puesto el énfasis en que la tecnología, por sí misma, hace aumentar la productividad de las empresas. Esto puede ser así en las compañías que trabajen con materias primas o bienes de equipo, pero está demostrado que no ocurre en el resto (PDF). Cada vez más trabajadores son 'brokers de la información', como los llama Juan Freire en un post donde nos descubre, con su profundidad y fino análisis habitual, cuál es el verdadero 'truco' de la productividad.

Freire explica que los analistas han dejado de medir los tangibles -la tecnología- para preocuparse por los intangibles -los flujos y gestión de información en las organizaciones-. Y es entonces cuando se percatan de que un empleado no produce más y mejor por tener un magnífico ordenador y el último modelo de Blackberry, sino la capacidad de dicho empleado en usarlos para establecer y explotar al máximo sinergias con sus compañeros de trabajo y, por qué no, colegas de profesión aunque sean de otras empresas o centros de investigación.

Cimentar la relación empleado-patrón en la desconfianza, en esta era de las 'redes-sociales-para-todo', no tiene pinta de ser la fórmula de la productividad
Un buen amigo, que con sus 28 años y cursando un caro master de Marketing ha entrado a trabajar como becario en una gran empresa de comunicación por 400 y pico cochinos euros al mes, me contaba el otro día una triste historia...

Como resume Freire en un artículo en paralelo,  "más y más diversas relaciones sociales mejoran las habilidades para la gestión de la información y esto se traduce en incrementos en la productividad".

En definitiva: de poco sirve gastarse miles de euros en tecnología si luego los empleados no la emplean socialmente, algo que a veces no hacen por miedo a la reacción de la empresa, que les restringe el uso del e-mail o el teléfono. Sin duda un enorme error, que cimenta la relación empleado-patrón en una desconfianza que, en la era de las 'redes-sociales-para-todo', no tiene pinta de ser la fórmula de la productividad.

La desconfianza suele manifestarse fruto de otro sentimiento quizá peor aún, la prepotencia. El creerse por encima de alguien sólo por una cuestión de cargos. Una verdadera cortapisa al cambio, a la innovación.

Un buen amigo, que con sus 28 años y cursando un caro master de Marketing ha entrado a trabajar como becario en una gran empresa de comunicación por 400 y pico cochinos euros al mes, me contaba el otro día una triste historia que estoy seguro que se repite en tantas otras oficinas españolas. Una compañera de trabajo, más joven que él y con el ínfimo nivel de 'junior' -que ella debe considerar muy superior al de becario- ni siquiera le escucha cuando él propone una idea nueva de cómo enfocar un evento o promoción, usando, por ejemplo, el networking o las redes sociales.

Es un problema de cultura empresarial que, mientras no cambie, seguirá lastrando la innovación y la productividad de todas aquellas empresas cuya materia prima sea la información y el conocimiento.

 



*Los artículos de Nodo Libre sólo representan el punto devista de su autor. Bottup es una comunidad de centenares de periodistas ciudadanos con su propio criterio, que la Redacción nunca puede coartar.

{mos_sb_discuss:2}


Author of this article: Pau Llop Franch

Escribir un comentario

Por favor:

-Escribe sobre el tema que trata la noticia
-No hagas SPAM
-Evita los insultos y el lenguaje soez

Tu E-MAIL no aparecerá publicado en ningún caso, ni se usará para nada que no sea gestionar los comentarios.


Código de seguridad
Refescar

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.
Based on a work at bottup.com

.