Portada
Ciudadanía
El resultado del caso del Severo Ochoa
Ciudadanía
El resultado del caso del Severo OchoaEscrito por John Joseph Kenneth Bonham Viernes, 01 de Febrero de 2008 13:18
Ciudadanía
( 9 Valoraciones )

El Doctor Montes
La política es un desencuentro total y común, al menos en España. El problema es que esas riadas de críticas ácidas, terribles

Aguirre con el actual consejero de Sanidad, Güemes
Resumo de manera muy rápida:
El Doctor Montes, jefe de urgencias del citado hospital, fue acusado de practicar eutanasia activa mediante sedaciones masivas. Ante este hecho, o la sospecha del hecho, aunque la acusación fuera anónima, se abrió una investigación que salió a los medios de manera no totalmente concluida. Este convertirse en noticia vino acompañado de la suficiente brega y desencuentro político diario con alarma en la opinión pública y, además, con daño a la sanidad de todos.
El consejero de sanidad de entonces, Manuel Lamela, la presidenta de la comunidad, Esperanza Aguirre y todo chichibichi que pasaba decía, comentaba, indicaba, con más sesgo del requerido y con más ganas de hacer daño de las que merecía el caso (al menos en ese grado de desinvestigación).
El resultado es que un hecho de investigación básica y de prudencia, para descartar, se ha convertido en un hecho político con tensión y declaraciones altisonantes y graves por parte de personajes políticos públicos, tanto del gobierno de la región como de la oposición.
En esto la crisis se hizo aún más grande con la destitución del jefe de urgencias y su equipo, el Dr. Montes, y la mayor politización del caso (¿hay algo que no sea político en este país?). Como es natural generó una mayor controversia pública de los familiares de fallecidos ante esta sospecha, manifestaciones pro y contra así como sloganes, apoyos, adjetivos y reproches que en ese momento no cabían, como, por ejemplo, llamar al Dr. Montes, Doctor Muerte.
Al final y tras las oportunas y largas investigaciones (la justicia lenta no es justicia) llegamos a la conclusión que no se dieron sedaciones masivas que escondieran eutanasias activas.
Me congratula saberlo porque soy usuario de la sanidad pública, sin embargo ahora que es cuando los políticos, todos, deberían hacer mutis o asumir su responsabilidad: tanto los que decían que se mataba como los que afirmaban que querían desmontar la sanidad pública. Y por supuesto recuperar la imagen dañada de un médico y la confianza en la sanidad de todos. Sin embargo ¿En qué acaba esto?
La presidenta de la comunidad y sus acólitos y palmeros se enrocan en el mantenella y no enmedalla e, incluso, en mantener la conspiranoia en línea con una tradición bastarda iniciada con el 11M. La oposición tampoco pierde la oportunidad de alimentar una ronda más de griterío político cansino y cansado y acusaciones sacando los pies del tiesto. En resumen más cripación y desencuentro.
Esta es la coda, y joda, última. El gobierno de la región, en vez de decir: El principio de prudencia guió nuestros pasos y aunque entendemos que ha habido un daño a la sanidad, creemos y creímos hacer lo mejor para el ciudadano, se zambuye en otra sesión parda de matonismo político con insultos de todo tipo, la oposición se frota las manos ante la mala forma de gestionar este desenlace.
¿Todo esto puede ser por que estamos en elecciones?
Recordemos que tras la crisis del Prestige, auténtico ejemplo de todo lo que no se debe hacer ante un problema, sólo el actual candidato del PP, Mariano Rajoy, salió a dar la cara por parte del gobierno de entonces, aunque por poco no se la rompen. El tiempo ha indicado que fue el único político de su partido que salió bien parado del suceso y la ciudadanía lo agradeció a pesar del daño causado. Es decir, responsabilidad frente a lo sucedido. Esa misma responsabilidad desactivó ese "frente" en la oposición por lo que este argumento dejó de hacerse imprescindibleen los discursos y por tanto rebajó la tensión.
En resumen, señores políticos y acólitos, déjense de luchas y ayúdenos se puede meter la pata y se puede pedir perdón, los ciudadanos agradecemos la buena voluntad y al servicio. Aunque los gabinetes de prensa e intoxicación son otra cosa y sus métodos: los que vemos.
Author of this article: John Joseph Kenneth Bonham
Login
¡Hazlo posible!
Facebook: nos gustas
Publicidad non-profit
Las 10 más leídas
- Recetas mileuristas para jóvenes realistas
- El primer paso, de abajo hacia arriba
- ¿Puede Internet acabar con la supuesta opacidad de El Corte Inglés?
- ¿Crisis económica? Lo peor, a la vuelta de la esquina
- Secuestran la revista El Jueves por una viñeta sobre los príncipes
- Recetas Mileuristas: fusión autonómica de cocinas
- Anna Hernández Bonancia: críticas y desmentidos de sus cargos
- Los Héroes hicieron un silencio con malas notas
- ¿Para qué sirve la lectura?
- Rosa Díez copia a Ciudadanos y miente




