"Foreman" Capello

( 9 Valoraciones ) Alberto Espinosa López

“Mamá, mamá, en el colegio me llaman Capello…”


Image
Fabio Capello
Existen dos respuestas que, tras la pregunta de la confiada madre, el niño espetará. La normal, la que todos suponemos, hace no demasiado que quedó inservible.

-¿Y tú que haces, hijo?
-Defenderme.

Y es que Capello siempre ha sido así. Convertía en boxeadores a sus equipos. Se agazapaban en una esquina del ring, protegiendo su cara con los antebrazos y recibiendo ataques que rara vez llegan al objetivo. Pero a la menor oportunidad, al menor síntoma de debilidad defensiva del rival, le golpeará de manera que, dependiendo de la precisión y la fuerza, le permitirá ganar el combate o tener que esperar para contragolpear en otra ocasión. Ese y no otro era el método capellista.


Pero existe una segunda versión de tal chiste:

-Mamá, mamá, en el colegio me llaman Capello…

-¿Y tú qué haces hijo?

-Bajarme los pantalones.

“Beckham no jugará más en el Madrid”, dijo Fabio cuando el inglés anunció su marcha a Los Ángeles Galaxy. Los resultados y el mal juego, unidos a las constantes peticiones de la plantilla, hicieron que el entrenador transalpino se “bajase del burro” y volviera a contar con el británico.

 

Y el boxeador, el Foreman de los banquillos, se convirtió en un contertulio del extinto programa 'Crónicas Marcianas'

Luego fue Antonio Cassano, ese impertinente italiano salido de Bari, uno de los lugares más conflictivos de Italia. Sus siempre presentes desaires hacia Fabio no han provocado una reacción dura, como antaño hubiese sucedido. El delantero estuvo apartado un tiempo tras el partido ante el Nástic y pese a no pedir disculpas públicas ni trabajar de manera adecuada (es obvia su situación física tan solo con ver una foto actual) el jugador fue perdonado por la insistencia de la plantilla.


Y el boxeador, el Foreman de los banquillos, se convirtió en un contertulio del extinto programa 'Crónicas Marcianas', algo que no debe agradar a los que le contrataron, en especial a Pedja Mijatovic, su principal valedor, que, si por algo le otorgó la papeleta de convertir un nuevo Madrid fue por su mano dura, por su cetro de hierro y por sus guantes manchados de la sangre de los equipos que han caído tras sus golpes.


{mos_sb_discuss:2}






Author of this article: Alberto Espinosa López

Escribir un comentario

Por favor:

-Escribe sobre el tema que trata la noticia
-No hagas SPAM
-Evita los insultos y el lenguaje soez

Tu E-MAIL no aparecerá publicado en ningún caso, ni se usará para nada que no sea gestionar los comentarios.


Código de seguridad
Refescar

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.
Based on a work at bottup.com

.